Por CATHERINE PIÑA 04-12-2020 00:05

Las competencias de un egresado de bachillerato en modalidad técnica o de artes les permiten insertarse de manera inmediata en el mercado laboral y continuar su sendero a la educación superior. Alivianemos la carga de estos estudiantes para obtener un título universitario no repitiendo contenidos que ya conocen.

La empleabilidad, como casi todo en la vida, es una ecuación en constante cambio. Durante mucho tiempo, y hasta hace unos 40 años, a la mayoría de la población le bastaba con un título de bachiller para garantizarse un empleo. Las políticas públicas de los años setenta estaban orientadas, entonces, a impulsar que más personas completaran la secundaria, con lo cual prácticamente se les aseguraba su autonomía financiera. Hoy día, un egresado de secundaria sabe muy poco de lo que se requiere en la mayoría de los puestos de trabajo; sus conocimientos, destrezas y habilidades le sirven para asumir, en el mejor de los casos, funciones que agregan poco valor a los productos o servicios que puede ayudar a producir o proveer. Y sus ingresos van acorde con su valor agregado: proporcionalmente bajos e insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.

Pero hay una excepción a esta regla: los 25,000 jóvenes que cada año reciben un título de bachiller en las modalidades técnicas y de artes. Ellos invierten el 60% del tiempo (aproximadamente 3,000 horas) en una formación que les permite insertarse inmediatamente en el mercado laboral. De este tiempo, al menos 320 horas de aprendizaje transcurren en una empresa o centro de trabajo. Los jóvenes que optan por estudiar un bachillerato en las modalidades técnicas y de artes tienen para elegir entre más de 60 títulos dirigidos a prácticamente todos los sectores económicos.

El país cuenta hoy con títulos relacionados a procesos ambientales, audiovisuales, espectáculos, deporte, salud, mecatrónica, logística, minería, artes escénicas, música, danza, teatro, artes visuales y artesanía, entre otros.

Un total de 53 de estos títulos (los de la modalidad técnica) cuentan con nuevos currículos y programas. Apenas el año pasado, se graduaron los primeros técnicos de estos nuevos programas. Curiosa y afortunadamente, estos jóvenes que tienen mayores oportunidades en el mercado laboral que el resto de los de su misma cohorte, no se conforman con una educación que los coloque en ese primer empleo, sino que transitan en mayor proporción hacia la educación superior que el resto de los aproximadamente 80,000 que consiguen el título de bachiller en la modalidad académica.

Sin embargo, este tránsito hacia educación superior tiene oportunidades de ser aún más aprovechado. Nos falta crear senderos que permitan que, al pasar a niveles de educación superior, podamos reconocerle a estos jóvenes las competencias que adelantaron en la escuela y acortarles así el camino hacia un título superior.

Hace unos meses, está en las manos del Congreso el proyecto de ley de cualificaciones que, entre muchos otros beneficios, crea los mecanismos básicos para que entre un nivel educativo y otro o entre un sistema educativo y otro, no pongamos a las personas a repetir contenidos que ya dominan. Se trata de que se reconozcan las competencias desarrolladas por cualquier vía y se les permita a las personas continuar por un camino de aprendizaje sin tener que dar reversas innecesarias.

Esta herramienta legal representa una excelente oportunidad de impulsar una política pública a favor de la educación y el empleo. Con ella, serían reconocidos los esfuerzos de los estudiantes que al ingresar a la educación superior ya tiene conquistas que deberían representarles ventajas. Nos conviene a todos porque nos hace más eficientes como sociedad.

Ante la imposibilidad como consecuencia de la pandemia de iniciar el año escolar de manera presencial, el MINERD solicitó apoyo para la redacción de unos cuadernillos para ser entregados a los estudiantes basado en el aprendizaje por proyectos y que permitiese el aprendizaje a distancia en colaboración con los docentes y completado con consultas en Internet si ello fuese posible. El Proetp II colaboró en la redacción de estos cuadernillos que van a servir tanto para los estudiantes de Educación Técnica Profesional como para los estudiantes de las otras modalidades del segundo Ciclo de la Educación Secundaria

Ante la imposibilidad como consecuencia de la pandemia de iniciar el año escolar de manera presencial, el MINERD solicitó apoyo para la redacción de unos cuadernillos para ser entregados a los estudiantes basado en el aprendizaje por proyectos y que permitiese el aprendizaje a distancia en colaboración con los docentes y completado con consultas en Internet si ello fuese posible. El Proetp II colaboró en la redacción de estos cuadernillos que van a servir tanto para los estudiantes de Educación Técnica Profesional como para los estudiantes de las otras modalidades del segundo Ciclo de la Educación Secundaria

Ante la imposibilidad como consecuencia de la pandemia de iniciar el año escolar de manera presencial, el MINERD solicitó apoyo para la redacción de unos cuadernillos para ser entregados a los estudiantes basado en el aprendizaje por proyectos y que permitiese el aprendizaje a distancia en colaboración con los docentes y completado con consultas en Internet si ello fuese posible. El Proetp II colaboró en la redacción de estos cuadernillos que van a servir tanto para los estudiantes de Educación Técnica Profesional como para los estudiantes de las otras modalidades del segundo Ciclo de la Educación Secundaria

De Par en Par es la plataforma creada por INICIA Educación para crear el punto d e encuentro entre el sistema de educación técnica y el sector privado. La red crece en contenidos y miembros.

De Par en Par en un proyecto que desde hace 13 años se dedica a acercar a los estudiantes que cursan bachilleratos técnicos con su primera experiencia laboral.

La idea nace luego de que su fundador y director Pedro Esteva se diera cuenta de que no existía una conexión entre la academia y el sector productivo, lo que provocaba que los egresados estuvieran desconectados de la realidad del mundo laboral y lo que este realmente requiere de ellos.

La plataforma fue creada por INICIA Educación a través de la Iniciativa Empresarial de Educación Técnica (IEET), al servicio del sistema educativo y las empresas, que facilita las prácticas y pasantías laborales de los estudiantes de secundaria técnica, a través de la administración y creación de procesos y la comunicación entre centros de estudio, jóvenes estudiantes y empresas, incluida la retroalimentación al sistema educativo.¿Cuál es la estrategia?

Su principal esfuerzo es creado por un proceso de vinculación, en el que las empresas facilitan espacios donde los jóvenes puedan formarse laboralmente, y desde donde se pueda atraer a aquellos jóvenes que cada año, luego de graduarse de la escuela, van a necesitar espacios de trabajo para adquirir experiencia y conocer su vocación.

“Para lograr eso hay que contar un poco la historia y que las partes involucradas entiendan la importancia que tiene que los estudiantes adquieran las destrezas que necesitan para insertarse en el mercado laboral”, así lo expresó durante el Diálogo Libre Catherine Piña, directora ejecutiva de IEET.El proceso

La plataforma convoca a que empresas de todo tipo interesadas en estos jóvenes se inscriban y le entreguen a De Par en Par vacantes que tengan disponibles en las distintas áreas productivas y así visualizar cómo se van generando espacios de trabajo a nivel nacional y conocer cómo está la demanda en esos espacios.

La idea es que a medida que se vayan abriendo plazas dentro de la plataforma, y que los politécnicos inscriban a sus estudiantes, estos puestos se vayan llenado por ellos como parte complementaria del currículo académico.

De Par en Par también pone a la disposición manuales y videos de capacitación por roles, conexión de estudiantes y docentes con espacios para formación, mecanismo de evaluación, medición de resultados de aprendizajes, mapas de georreferenciación de centros de estudio y de centros de trabajo, y módulos de estadísticas para garantizar que el acompañamiento sea completo y se cumplan los resultados esperados.

“Tenemos unos jóvenes que ni estudian ni trabajan y eso es un problema social, pero también tenemos ineficiencias en el interior de nuestras empresas que pueden solucionarse con competencias del capital humano”, expresó Piña.

Con esta iniciativa, la plataforma Incorpora y apoya a estudiantes, docentes, tutores y empresas, así como al Ministerio de Educación (Minerd).

“Nos dimos cuenta de que no había una conexión entre la academia y el sector productivo, y que los egresados del politécnico no tenían los requerimientos del lugar de trabajo”

Pedro Esteva Fundador de la IEET

¿Qué se ha logrado?

La IEET ha desplegado por 13 años modelos de intervención en el Instituto Politécnico Loyola, con un impacto en más de 4,500 estudiantes, de los cuales se han graduado ya más de 2,800.

Relación con las principales asociaciones empresariales dominicanas y, de forma directa, con más de 100 empresas del sector productivo.

Apoyo al MINERD en el diseño de los nuevos currículos técnicos profesionales.

Análisis de más de 50 descripciones de puestos técnicos en empresas del sector privado

Licita la contratación de ese servicio por un monto estimado de RD$14.8 MM

El ministerio de Educación Superior. Ciencia y Tecnología –Mescyt- inició una licitación pública, con un monto estimado de RD$ RD$14,820,199.97, para contratar el servicio de diseño, desarrollo e implementación de una plataforma informática que permitirá recolectar, almacenar y recuperar informaciones académicas y administrativas, que se generan en las Instituciones de Educación Superior (IES) y en dependencias de esa institución educativa.

A través de dicha plataforma se creará el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología –Siniescyt, que busca eficientizar los mecanismos de captación y compartir informaciones internas, con otras instituciones gubernamentales y de las IES en la República Dominicana.

Dicho sistema, que se establecerá para cumplir con el artículo 84, de la Ley 139-01, contribuirá a eficientizar los procesos de recolección, almacenamiento, análisis y diseminación de la información que se genera en las diversas instancias señaladas a fin de garantizar que el almacenamiento de esas informaciones sea seguro.

Para fundamentar ese proyecto el viceministerio de Educación Superior señala que la Ley 139-01, que crea el Siniesyt y la Mescyt, establece que el objetivo del citado sistema es “recabar, procesar y divulgar información para orientar a la sociedad acerca de las instituciones y del Sistema de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, así como servir de insumo para el diseño de políticas, la planificación, la investigación y la evaluación”.

También, señala que el Marco Nacional de Cualificaciones de la República Dominicana (MCN-RD), en su artículo 80, establece que tanto el Mescyt, el Ministerio de Educación (Minerd) y el Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep), a través del Sistema Integrado de Información y Orientación, pondrán a disposición de estudiantes, familias y la sociedad en general los servicios de información y orientación académica y laboral, para asesorar a los ciudadanos con relación a las posibilidades de educación, formación, empleo y de reconocimiento de competencias.

Consigna además, que el Sistema Dominicano de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, en su apartado 6.7.6, establece la importancia de tener acceso amplio y oportuno a las informaciones permitiendo conocer la situación real y perspectivas de cada institución de educación superior y sus ofertas programáticas para la toma de decisiones pertinentes.

El Siniescyt debe facilitar el diseño de políticas, planificación, investigación y evaluación de todo el sistema nacional.

EL proyecto establece una lista no completa de instituciones estatales con las que a través del Siniescyt se requiere cooperar integrada por el Ministerio de la Presidencia (Minpre), el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MepyD), el Ministerio de Educación (Minerd), la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el Ministerio de Trabajo (MT), la Junta Central Electoral (JCE), ente otras.

Detalles de la Licitación

El proceso de licitación para contratar el servicio de “Implementación del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Siniescyt) tiene el número de referencia: MESCYT-CCC-LPN-2020-0004.

Entre los documentos, colgados en el portal transaccional comprasdominicana.gob.do y en el portal institucional de la Mescyt, fue colgado un certificado de apropiación presupuestaria del Ministerio de Hacienda por el mismo monto estimado de contratación de ese servicio, ascendente a RD$14,820,199.97.

De acuerdo al cronograma de la licitación pública nacional la recepción de propuestas del sobre A o propuestas técnicas está pautada para el 11 de enero de 2021 y la recepción de propuestas del sobre B o de ofertas económicas, para el 9 de febrero de 2021. La adjudicación está pautada para el 23 de febrero del año venidero.

Empleabilidad se refiere a la capacidad de un individuo para conseguir y conservar un empleo. Se deriva de sus conocimientos, destrezas y comportamiento y tiene que ver con saber ejecutar una tarea o brindar un servicio consistentemente bien, con calidad y eficiencia

Por CATHERINE PIÑA 20-11-2020 00:04

Las estadísticas del impacto del COVID-19 en la tasa de deserción escolar y en el desempleo de República Dominicana aún no están disponibles. Y no son imprescindibles: los datos previos a la pandemia ya nos arrojaban que más de medio millón de jóvenes en edad productiva entre los 18 y 25 años (24% del total) habían abandonado los estudios y estaban desempleados. Se nos acabó el tiempo de postergar el ocuparnos de este enorme problema social.

A quienes les cueste entender qué tiene que ver esto consigo, les pido que por un instante imaginen los efectos de una sociedad donde por lo menos dos de cada 10 jóvenes activos y saludables no tienen en qué ocupar su tiempo ni dinero en los bolsillos para cubrir sus necesidades.

Para quienes ya entraron en pánico pensando en el aumento de los asaltos o en los estupefacientes que les venderán a sus hijos adolescentes, les presento la única alternativa viable: la empleabilidad.

Empleabilidad se refiere a la capacidad de un individuo para conseguir y conservar un empleo. Se deriva de sus conocimientos, destrezas y comportamiento y tiene que ver con saber ejecutar una tarea o brindar un servicio consistentemente bien, con calidad y eficiencia.

¿Cómo logramos eso para los más de 500 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan? ¿Hay lugar para todos ellos en las empresas y/o en el Estado?

Empecemos con la última pregunta: asumamos que hay puestos de trabajo disponibles para 100 de esos 500 mil ¿podemos proceder a llenar esas posiciones y así volvemos el problema más pequeño?

La respuesta es que eso solo será posible si esos jóvenes reúnen los conocimientos, destrezas y habilidades conductuales (es decir, las competencias) que se requieren en los puestos disponibles.  Y la conclusión es que no.

Una segunda opción es provocar un crecimiento vertical de los que ya tenemos empleados a mejores puestos y dejar los de menos requerimientos para que sean ocupados por los actualmente desempleados. Tampoco funciona: rápidamente se hará evidente la incapacidad de muchos de los que están dentro para ocupar puestos de mayor relevancia por falta de competencias.

Conclusión: el problema de la empleabilidad es un problema de competencias, falta de conocimiento, destrezas y habilidades en las personas, tanto en las que están dentro de los puestos de trabajo y que deberían poder crecer en los mismos, como en las que no han podido entrar.

Las pruebas estandarizadas que se utilizan para medir el nivel de nuestro sistema educativo (Pruebas Nacionales y PISA) vienen apuntando desde hace años que, o no estamos claros en lo que debemos enseñar o no sabemos cómo hacerlo. Y el efecto se refleja tanto en el sistema educativo como en la formación en el ambiente laboral.

Es cierto, no se trata de un problema fácil de solucionar, pero tampoco tan complicado como desarrollar la vacuna que el mundo está esperando para “volver a la normalidad”.  Sí nos obliga, en primer lugar, a desarrollar un lenguaje común para hablar tanto de puestos de trabajo como de programas de educación y formación. Si las empresas necesitan personas “capaces de abordar un problema complejo y descomponerlo en porciones simples” y “de expresar sus ideas de forma oral o escrita de manera clara y concisa”, el sistema educativo debe enfocarse en objetivos similares. Así, de una vez por todas, empezar a comparar peras con peras y manzanas con manzanas.

Después de que llenemos los espacios disponibles con las personas idóneas, podremos tener empresas en capacidad de producir lo que la gente quiere y necesita, en el tiempo, la calidad y el precio que está dispuesta a pagar. Y ahí hablaremos de expansión y aumento de las vacantes hasta que quepan en ellas el resto de los 500 mil que ahora desechamos.

Si no somos capaces de lograr que todos estemos a bordo, el desarrollo sostenible, la competitividad y toda la agenda que trazamos como país seguirá siendo una utopía. ¡Empecemos!

Por: Sharlyn Rodríguez

Hace días recibí una imagen por las redes sociales que decía: “Se buscan recién egresados con 6 años de experiencia, 3 medallas olímpicas y al menos 2 súper poderes”.

Sí, nos da risa, pero es verdad.

Me vuelve a la memoria mi primer trabajo: yo con 17 años, un semestre en la universidad y Doña Nerys me da la oportunidad de trabajar en su oficina. Ahí estoy, el primer día, con una chaqueta prestada de mami más grande que yo al menos dos tallas, sin saber cómo tomar una llamada o atender a un cliente. Convertida esa mañana en la “secretaria”. Las manos sudorosas, la voz entrecortada: ¡qué nervios! Hola, primer día de mi vida laboral.

No dejo de reconocer un solo día la suerte que tuve. Fui recibida por personas extraordinarias que me enseñaron a trabajar, me impusieron retos, con paciencia confiaron en mis capacidades, sobre todo las humanas y, llegada la hora, me ayudaron a dar el próximo paso profesional.

Este año escolar egresarán de nuestros bachilleratos más de 130 mil jóvenes; una buena parte continuará avanzando a la educación superior. Algunos privilegiados no tendrán que plantearse todavía el reto de ingresar al mundo laboral, pero prácticamente todos serán capaces y desearán iniciar a trabajar. ¿Podrán conectar con espacios de trabajo decente? ¿tendrán “suerte” como yo? Creo que necesitamos más “doñas Nerys” en nuestro país. Personas, empresas, que apuesten a la juventud y que estén dispuestas a dar cabida al talento en bruto, así como lo hicieron conmigo.

Crear las condiciones favorables para el primer empleo es responsabilidad de toda la sociedad. Ciertamente, contar con marcos legales y políticas públicas que incentiven a las empresas a recibir a jóvenes en su primera experiencia laboral son acciones que contribuyen a crear dichas condiciones. Pero en última instancia necesitamos la contar con la voluntad y la apertura del sector empleador hacia esos jóvenes que aún están en formación. A este que le toca brindar oportunidades para que los jóvenes puedan incorporarse al espacio de trabajo e invertir en ellos tiempo y dedicación, contribuyendo así en la formación de los profesionales del futuro. Al fin y al cabo, recordemos que, como planteó la OIT en su documento La crisis del empleo juvenil: Un llamado a la acción, “invertir en los jóvenes es invertir en el presente y en el futuro de nuestras sociedades”.

No hacer nada es una opción que conduce a la exclusión y la marginalidad: según un estudio del Banco Mundial de 2016 “Los ´Ninis´, la deuda pendiente de la exitosa economía dominicana”. uno de cada cinco de nuestros jóvenes de 15 a 24 años ni estudia ni trabaja. Las consecuencias de este fenómeno sobre la pobreza extrema y la seguridad ciudadana es algo que no nos podemos permitir.

Si rompemos, como sociedad, la barrera de la desconfianza hacia lo que el joven porta en su caja de competencias y estamos dispuestos a apoyar la formación a través del aprendizaje en el trabajo, sin duda veremos como nuestras acciones redundarán en beneficios de nuestra sociedad y en bienestar para todos. ¿No es eso lo que queremos?

La estrategia metodológica utilizada en los cuadernillos para desarrollar los contenidos curriculares y transversales ha sido el Aprendizaje Basado en Proyectos, en la cual, de manera activa, los estudiantes se enfrentan a situaciones de la vida real, planteadas como retos, con el fin de garantizar aprendizajes que culminan con la creación de un producto con validez social. En este proceso investigarán, compartirá, interactuarán, planificará, tomarán decisiones y evaluarán.

Las orientaciones siguientes ofrecen una guía para que ustedes acompañen a los estudiantes de manera efectiva en este trayecto, en el cual todos somos nuevos aprendices.

En este inicio de clases, los alumnos estarán trabajando con unos cuadernillos, los cuales están diseñados para el trabajo basado en Proyectos. El Aprendizaje Basado en Proyectos es un método que consiste en investigar sobre una temática de manera multidisciplinaria, cubriendo simultáneamente las 4 áreas curriculares principales, Lenguaje, Matemáticas, Sociales y Naturales. Todo parte de una pregunta generadora, la cual es respondida con la realización de diversas actividades. El objetivo es que los alumnos vayan desarrollando las actividades en coordinación con sus maestros, pero desde la comodidad de su casa, utilizando los recursos necesarios de esta nueva forma de trabajo. Estas actividades pueden trabajarse de manera independiente, individual y grupal, siempre en coordinación con el docente titular.

Ante los complejos desafíos nacionales y para contribuir a abordar, en la próxima década, los retos educativos relacionados con la inclusión, la equidad y la calidad educativa, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología así como el Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional les presentan a la sociedad dominicana un instrumento articulado de direccionalidad estratégica del sector educativo titulado ¨Propuesta de Hoja de Ruta para el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Educación de Calidad¨.

La publicación que se comparte a continuación contiene dos partes que se complementan mutuamente, la primera parte incluye el punto de partida o el diagnóstico sectorial realizado de la educación dominicana, desde la evidencia más actualizada y rigurosa identificada, sobre el desempeño de la educación preuniversitaria, la educación superior y la formación técnico profesional. La segunda parte del documento, describe la teoría de cambio y el plan de acción propuesto como marco de actuación global del sector educativo para la próxima década.

El Sector hostelería y turismo en la República Dominicana, es uno de los principales generadores de ingresos en el país, representando uno de los de mayor aporte al Producto Interno Bruto. El sector cuenta con una meta nacional de elevar a diez millones el número de visitantes por turismo, con el impulso del Estado. 

El Estudio Sectorial ha sido realizado utilizando una combinación de técnicas de investigación que permitieron aproximarse a los distintos actores del sector para lograr una visión amplia de su contexto global y local, el ámbito económico empresarial local, la estructuración del sector, los aspectos relevantes desde el ámbito del Empleo (ocupaciones o puestos de trabajo), y el ámbito de la formación. 

Los resultados del estudio serán utilizados en la implementación del Marco Nacional de Cualificaciones en la República Dominicana, para el sector de Hostelería y Turismo.